Una noche pesada, de aquellas densas que te hacen despertarte a altas horas de la madrugada para tener que volver a dormirte. Pero lo importante era que Meteoro estaba bien y que nos largábamos ya de aquel agujero rugiente en medio de un montón de arena. Pasé por alto el hecho de que nos íbamos a otro, más lejos y seguramente mas profundo.
Cavilé mientras oía el despertar de los residentes en la taberna. El rojo no estaba recuperado ni mucho menos y Nea me había hecho saber que se quedaba en Carfana, así que la probabilidad de comprar una brújula y morir alimentando a una jauría de gusanos del desierto era muy alta. Altísima.
No quería permanecer mas tiempo en esa ciudad, parecía que a cada hora teníamos que salvar la vida. Pensé en la nueva incorporación, Wojnar, pero casi era mas cauto dejar que nos guiara Hadar.
En si la posibilidad ya había aparecido en mi cabeza, pero no quería morir joven y menos a manos de un dragón rojo moribundo, así que la había apartado mentalmente. Pero, los dioses me perdonarían (espero que Meteoro también), el cazarecompensas azul era la mejor opción.
Me levanté de la cama después de acicalarme y fui a final del pasillo, esperando frente la puerta con los nudillos dispuestos a picar. Seguro que me decía que no. No perdía nada probando, quizá uno o dos miembros.
- ¿Quién?- sonó desde el otro lado.
- Quiero hablar contigo.
[…]
Salí de su habitación. Quinientas monedas, sería cabrón. Decididamente teníamos que alimentarnos y subsistir y no iba a ponerme a robar a viejas para que se lo gastara en alcohol y mujeres. En realidad no tenía intención de darle las quinientas monedas de plata, pero éramos cinco contra uno, cuando llegásemos a la ciudad ya le serían menos.
Salida oeste de Carfana. Antes de que se ponga el sol. Eso era fácil, me llevaría a alguien y compraríamos provisiones. Le esperaríamos, nos iríamos y seríamos felices. Suspiré resignada.
- Que demonios, si no me ha fulminado un rayo divino, debe ser que aun me quedan unos años de existencia.
Bajé las escaleras abrochándome bien el cinturón y me senté con los demás. Cogí algo que parecía comestible, lo mastiqué.
- Esta tarde nos vamos. – me miraron curiosos por encima de sus platos y copas.
- De veras?- el actor sonrió esperanzado.
- Entonces deberíamos ir haciendo los paquetes.
- Si, y alguien tendría que acompañarme a comprar provisiones.- contesté a Nayla.- me han dicho que se pueden encontrar camellos en la salida oeste de Carfana.
- Sabes llegar a Lameltha? – no había reparado en Wojnar
- No.
- Y como vamos a llegar?
- Mi guía nos llevará.
- Guía?
- Que guía? - Meteoro levantó una ceja. Estaba a punto de beber de su jarra pero se había detenido justo antes para interrogarme con la mirada.
- Cyrus.
- ...
La mesa me miró como si hubiera roto un tabú y dejaron de comer. Después miraron al rojo. Aun estaba esperando a que me partiera el rayo divino.
- Ni hablar.- sentenció.
- Tarde, ya le he pagado el adelanto.
- Dile que te devuelva el dinero.
- ¿Sabes tu llegar a la ciudad?
- ¿¡Crees que él es de fiar?!
- Se supone que todas las criaturas del mundo son inocentes y puras, ya sabes…- rodé los ojos.
- Ni hablar- repitió.- antes muerto. Encontraremos otra forma. – me fulminó con sus ojos.
- Bien, encuentra otra forma antes de que alguien quiera volver a matarnos, que es más o menos… dentro de cinco minutos, según mis cuentas.
- Cyrus Anakar tiene “buena” fama – intervino Nea.- Quizá no deberíais desperdiciar la oportunidad.
Pareció que ella conseguía hacer que los demás se replantearan la posibilidad y la encontraran, al menos, no descabellada. Me di por satisfecha, aunque él parecía en sus trece. Decidí que ya podía seguir comiendo.
- No se que mierda os han metido en el desayuno pero… - empezó, Nayla lo cortó y sentí la ultima estocada en el orgullo del guerrero.
- Yo creo que no es una mala idea, cuando lleguemos a Lameltha le pagamos y no le vuelves a ver.
Vi a Meteoro perder sus ganas de pelear y me reí interiormente.
- Vale, pero que me llame por mi nombre.- haciendo un aspaviento con la mano, el semi dragón plateado pareció poner punto y final al asunto.
Asentí.
- Entonces, será mejor que nos demos prisa en tenerlo todo arreglado para irnos.
Rinoa --- 2/03/2006 05:55:00 PM
|||...........Dissipating Sorrow...........|||